18 Oct 2021

¿Pablo misógino? (2 de 7) Empecemos fuertecillo



1 Corintios 11
Empecemos fuertecillo. En este capítulo de la carta a los Corintios, escrito por Pablo, parecen encontrar muchos a un Pablo claramente misógino:

La cabeza de todo hombre es Cristo; y la cabeza de la mujer es el hombre; y la cabeza de Cristo es Dios…

Pablo afirma que el varón está por encima de la mujer, con la metáfora de la «cabeza». ¿Realmente se ha inventado Pablo esta forma de ver las cosas? Hace veinte siglos, la sociedad -toda ella- discriminaba a las mujeres, especialmente en puestos de responsabilidad y cargos públicos. Pablo tan sólo está asumiendo un criterio que, en aquella época, tenían interiorizados hombres y mujeres. Estamos de acuerdo en que toda la sociedad era discriminatoria, pero eso sólo hace a Pablo un «hombre normal en su época». Creo que no podemos valorar a las personas comparándolas con los que vivimos siglos después, sino dentro de sus propias sociedades.

Más adelante (5-10) insiste Pablo en que las mujeres deben llevar el pelo largo y los varones no. Vale que hoy no le damos importancia a esto, pero no veo que en estas frases Pablo discrimine a un género respecto a otro.

En el v. 9 Pablo recuerda el texto del Génesis en el que se cuenta la creación de Eva a partir de una costilla de Adán. Esto él lo interpreta como que «la mujer procede del hombre», pero fijaos, de todos modos, cómo acaba, en el v. 12:

«Si la mujer procede del hombre, el hombre a su vez nace mediante la mujer. Y todo proviene de Dios».

Así que, en el momento de comparar hombre y mujer, para Pablo ambos proceden de Dios, que es el mensaje principal que a él le interesa subrayar.

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2 comentario en “¿Pablo misógino? (2 de 7) Empecemos fuertecillo

  1. Repito lo dicho antes: el hecho de que todos los hombres fueran misóginos en esta época no hace a Pablo menos misógino. En todo caso, lo hace igual que ellos. Y triste es que tengamos como ejemplo a un hombre igual que todos los demás cuando a lo que vino Cristo fue a cambiar el mundo, y entre las cosas que vino a cambiar estaba la misoginia.

  2. Estoy de acuerdo con que si Pablo no hubiese sido capaz de superar en nada a su sociedad no tendría ningún sentido hacerle caso. Pero también sigo insistiendo en que la visión del hombre como «cabeza» la mujer, para mí, no es misogínia (=odio), sino discriminación.
    Pero más adelante, en otros textos, veremos hasta qué punto Pablo discriminaba a las mujeres y hasta qué punto no.

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