18 Oct 2021

Felices los infelices



[Solemnidad de Todos los Santos]

Mateo 5,1-12a:

Jesús, al ver el gentío, subió a la montaña, se sentó y se acercaron sus discípulos; y él se puso a hablar enseñándoles:
Felices los pobres en el espíritu, porque suyo es el Reino de los Cielos.
Felices los humildes, porque ellos heredarán la tierra.
Felices los que lloran, porque Dios los consolará.
Felices los que tienen hambre y sed de la justicia, porque Dios los saciará.
Felices los misericordiosos, porque Dios tendrá misericordia de ellos.
Felices los limpios de corazón, porque ellos verán a Dios.
Felices los que construyen la paz, porque serán llamados hijos de Dios.
Felices los perseguidos por ser justos, porque de ellos es el Reino de los Cielos.
Felices vosotros cuando os insulten y os persigan, y digan contra vosotros toda clase de calumnias por causa mía. Estad alegres y contentos porque vuestra recompensa será grande en los cielos.

Para el evangelista Mateo, Jesús empezó a lo grande su predicación. El poema con el que empieza el famoso sermón de la montaña presenta de forma solemne una visión nueva de la sociedad que pretende cambiarla de raíz. Ya no son «felices los que tienen», «felices los poderosos», «felices los que oprimen»; la nueva sociedad que Jesús propone estará regida por la misericordia, por la búsqueda de la justicia, por la humildad y la construcción de la paz.
Pero esto será posible solamente porque Dios va a intervenir –interviene ya al enviar a Jesús– para invitarnos a todos a construir ese Reino. El texto original utiliza frases pasivas –muy incómodas en castellano– que en la cultura judía eran usadas para expresar la intervención de Dios sin mencionar su nombre –que, como era sagrado, los judíos no pronunciaban. Así «serán consolados» es traducido por «Dios los consolará». De esta forma llegamos a ver que las bienaventuranzas no son sólo frases bonitos, deseos piadosos y estériles que cualquiera podría pronunciar. Es la declaración de la intervención poderosa de Dios que transforma este mundo nuestro. Pero como suele suceder, nosotros entendemos el «poder» como el «ordeno y mando», como el «puñetazo en la mesa» y el «se hace lo que yo digo». Pensamos así porque no somos Todopoderosos. Dios, que sí es todopoderoso, sabe de verdad en qué consiste el poder, y es capaz de transformar el mundo sin la imposición ni la tiranía.
Las bienaventuranzas son, por tanto, fuerte exigencia –hay que ponerse a trabajar– y al mismo tiempo invitación a la confianza –es Dios el que está detrás de todo esto.

Os dejo más abajo el fragmento de las bienaventuranzas en la película «Jesús de Nazaret» de Cefirelli.

Hoy el comentario ha sido más breve –las bienaventuranzas las conocemos muchísimo–, pero me gustaría añadir algunos detalles, más como curiosidades. Las bienaventuranzas de Mateo son ocho, en forma de poema, y muchos especialistas ha encontrado en ellas múltiples relaciones:

  • 1 y 8: La primera y la última tienen la misma recompensa: «de ellos es el Reino de los Cielos». Así queda relacionado ser «pobre de espíritu» y ser «perseguido por ser justo».
  • 2 y 7: La segunda y la penúltima también están conectadas gracias a las palabras «hijo» y «heredar». Ya que es propio del «hijo» el ser «heredero».
  • 3 y 6: Aquí la conexión es más sutil, yo sólo la sugiero: ¿con qué órgano del cuerpo vemos y lloramos? ¿No es una curiosa coincidencia?
  • 4 y 5: Para algunos pueblos antiguos, cada sentimiento tiene su sede en una parte del cuerpo. La misericordia se siente en las vísceras, en las entrañas, que es de donde surge también el «hambre», que aquí es utilizado como metáfora del deseo de justicia.

¿No es curioso?

(Todos los Santos)

4 comentario en “Felices los infelices

  1. el comentario breve pero bueno, las bienaventuranzas es un texto que me ha llamado la atencion,llenado, colmado de esperanza, de fe, no se bien como explicarlo, pero me ha llamado la atencion toda mi vida, desde que tengo uso de razon, desde la primera comunion mas o menos, desde que mi memoria alcanza, resumiendo, me encanta el texto.
    ¿sabes que me estoy dando cuenta que te pongo en varios textos que me encantan?, me hace ver, la enorme belleza de la biblia y mas aun para mi, del nuevo testamento.
    Y es bonito recordar lo que es hermoso.
    Javi tengo una pregunta, algo que por mas vueltas que le doy de las bienaventuranzas no termino de comprender. ¿que significa ser pobre de espiritu? no se si se refiere a ser humilde o algo por el estilo, pero tiendo a relacionarlo con la devilidad, con personas fragiles, y tan sensibles que dan la sensacion que son mas fragiles que el cristal. Pero algo me dice que quizas no vayan por ahi los tiros. Si sabes que significa eso, ¿me lo puedes explicar?.
    Gracias por tu interes.
    p.d. me da problemas la cuenta google. Soy andromeda74

  2. Hola, Andromeda, se me había pasado responderte. Gracias por tu comentario.
    La expresión "pobre de espíritu" no significa en los evangelios "pusilánime", o "débil", que es lo que nos viene a la mente actualmente.
    Tiene que ver con expresiones del Antiguo Testamento, especialmente en épocas de dificultad y de guerras. Los "pobres del Señor" representaban al resto del pueblo de Israel que permanecía fiel a Dios, y no aceptaba los ídolos de los pueblos que les oprimían. La tentanción era muy grande porque, para aquella mentalidad, perder una guerra podía significar que "el dios del pueblo invasor es más poderoso que el mío". El "resto" que permanece fiel a Dios entendía el movimiento de la historia de otra manera; simplificando mucho sería algo así como: "Dios nos sigue queriendo, pero las dificultades nos hacen fuertes y auténticos".

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