11 Abr 2021

Dos hermanos muy distintos (Mateo 21,28-32)

[Evangelio del domingo, 26.º del Tiempo Ordinario – Ciclo A]

Mateo 21,28-32:

En aquel tiempo dijo Jesús a los sumos sacerdotes y a lo ancianos del pueblo:
—¿Qué os parece? Un hombre tenía dos hijos; se acercó al primero y le dijo: “Hijo, vete a trabajar hoy a la viña”. Y él respondió: “No quiero”. Pero después se arrepintió y fue. Se acercó al otro hijo y le dijo lo mismo, y éste respondió: “Voy, señor”; pero no fue. ¿Cuál de los dos hizo la voluntad de su padre?
Le contestaron:
—El primero.
Jesús dijo:
—Os aseguro que los publicanos y las prostitutas entrarán en el reino de Dios antes que vosotros. Porque Juan vino por el camino de la justicia, y no creísteis en él, mientras que los publicanos y las prostitutas han creído en él. Pero vosotros, aun viendo esto, no os habéis arrepentido ni creído en él.

Jesús está hablando con los sumos sacerdotes y los ancianos del pueblo, es decir, con los líderes que andan buscando la manera de acabar con él, porque suponía para ellos un molesto problema. Como tantas veces, Jesús pone delante dos actitudes; hoy son fáciles de detectar. Por un lado la actitud del que quiere quedar bien, pero después no está dispuesto a llevar a cabo lo que ha prometido; por otro lado, la del que dice al principio «no quiero», pero después sí hará caso.
Los detalles enriquecen nuestra lectura: para Jesús es un padre el que pide a sus hijos que trabajen en su viña (podría ser un empresario, como en la parábola del domingo pasado, o un rey, o un capataz…), y se lo pide con un apelativo cariñoso («hijo») después de haberse «acercado» a ellos. Dios es así también para nosotros. Su llamada (nuestra vocación) no es una carga, sino un ruego lleno de afecto de un Dios que, antes, se acerca a nosotros, se muestra cotidiano, familiar.
Ninguno de los hijos es perfecto; Jesús sabe que nuestra vida está llena de claroscuros, de momentos en los que nuestro ánimo no responde a nuestras fuerzas, o nuestras palabras a nuestras decisiones. Así somos nosotros, y así son los dos hermanos de la parábola, pero hay una gran diferencia: hay uno que es capaz de recapacitar, de entrar en sí mismo, de arrepentirse y cambiar.
Jesús, al final, aplica la parábola ante los líderes del pueblo que le escuchaban; dice que las prostitutas y los recaudadores de impuestos iban por delante de ellos en el camino hacia Dios. Tampoco dice que el camino sea fácil para nadie, todos tenemos que caminar con nuestro esfuerzo, pero la primera actitud es la de sentirse necesitado, la de desear una vida más plena y mejor. Los líderes judíos vivían una situación muy tensa con la dominación de los romanos, y tenían el encargo de que no hubiese problemas, de que cada uno siguiese en su sitio sin moverse (los ricos en sus palacios, los pobres en sus miserias, los romanos oprimiéndolos a todos). Para ellos nada debía cambiar. Quizá a nosotros, que vivimos tiempos muy distintos, también nos moleste de otra manera que Dios quiera remover nuestras conciencias, quiera despertarnos, exigirnos una vida más auténtica. Quizá, ante ese peligro, nuestra respuesta más fácil sea decirle, «sí, Señor, lo que tú quieras», y quedarnos tranquilamente en el sillón.

(Domingo 26.º del Tiempo Ordinario – Ciclo A)


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5 comentario en “Dos hermanos muy distintos (Mateo 21,28-32)

  1. Me encanta tu comentario javi, pero tengo que leerlo mas despacio, este texto me plantea muchas preguntas mas que respuestas, como ¿cual de los hermanos soy? ¿de verdad digo si porque es lo que se quiere oir y no hago?¿o soy de quien dice no y le niega a dios aunque despues se arrepiente y hace?¿quien ama a dios de verdad no se lo demostraría dandole el sí y cumpliría ese sí además rapidamente? y de ahi…. pues mas y mas preguntas, hace que me plantee muchas cosas…Asi que poco puedo comentar, excepto que estos dias este texto me ha dado mucho en que pensar, por si no tenia bastantes cosas en la cabeza … 😀
    p.d.:javi,me encanta como terminas el comentario.

  2. TU CONCEPTO DE LA PARABOLA ES MALO DE ECHO NO EXPLICAS EL POR QUE DEL SEGUNDO HIJO Y POR QUE EL PRIMER HIJO NO VA POR BUEN CAMINO
    EL AMOR QUE PREDICABA JESUS CRISTO NO ERA LOGICO NO TENIA CIENCIA MATEMATICA COHERENCIA Y ASI TE PUEDO DECIR MUCHOS DEFECTOS

    PERO EL AMOR ES ASI Y YO SE QUE PARA USTEDES ES DIFICIL PENSAR QUE EL SEGUNDO HIJO TENIA LA RAZON PERO LA TENIA NO ERA CUERENTE POR ESO TU REPUESTA ES QUE SEAMOS COMO EL PRIMER HIJO

    PERO TU CAMINO TIENE QUE SER DE CORAZON SI TU CORAZON QUIERE TRABAJAR EN EL VIÑEDO HAZLO SI NO NO LO HAGAS Y NO QUIERAS QUEDAR BIEN CON NADIE

    YA QUE LA HIPOCRESIAS Y LAS ACCIONES SIN CORAZON NO SIRVEN

    LA PAZ ESTE CONTIGO

    1. bnos dias querido hermano, respecto a la seguridad con que escribes quiero que tengas en cuenta que el corazon es engañoso hoy quiere mañana no, por tanto tenemos la promesa de la justificacion por Gracia y que Dios dara un nvo corazon, por tanto, todo hombre decide por la fe, es decir, por el Espiritu obedecer a Dios aunque su carne diga no, esta nunk va a querer porque es enemiga del Espiritu, hasta que se somete por completo a Dios, lo que quiero decir con esto, es que para Dios significa mas un corazon con una conciencia despierta y se esfuerza por entrar en el reino, que alguien que se autoflagela por querer tener un corazon perfecto sin poderlo tener, UN CORAZON CON TRITO Y HUMILLADO NO DESPRECIARA EL SEÑOR…. Un fuerte abrazo
      Pdta para hacer la voluntad de Dios hay que morir y en ese proceso el fruto de Dios se dara, el deleite de Dios y la Fe no fngida señoreara, porque Dios se fortalece en mi debilidad. Obediencia por fe antes que querer agradar a Dios con una medida imposible

  3. Creo que el mensaje no se trata del viñedo en si sino lo que representa, en este caso el primer hijo se arrepiente y va a trabajar a la viña, trabajar en la viña representaría »seguir el camino de dios por difícil que resulte»,
    el segundo en cambio elige el camino contrario. Demuestra respeto, lo dibuja bonito, pero no se toma la molestia ni se arrepiente. »No sigue a dios»

  4. Agradezco esta explicación de la palabra, y comprendí muy bien el mensaje de esta parábola. Lo que si mas importa es saber que estamos por el camino correcto, y que habitamos bajo el abrigo del altísimo. Debemos entender que nuestro propósito es hacer la voluntad del Padre y llevar fruto. Todos vamos a morir. PERO TAMBIÉN, SABEMOS QUE HAY DOS LUGARES POSIBLES DONDE NUESTRA ALMA TERMINARA.
    Lamentablemente nos encontramos con gente muy difícil, que se propone dudemos, y entorpece el camino. El Señor Jesús ya lo dejo escrito. NO NOS DESALENTEMOS!

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