15 Dic 2019

¡Manos a la obra!

[Evangelio del domingo, 6 marzo 2011]

Mateo 7, 21-27:

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
—No todo el que me dice “Señor, Señor” entrará en el reino de los cielos, sino el que cumple la voluntad de mi Padre que está en el cielo. Aquel día, muchos dirán: “Señor, Señor, ¿no hemos profetizado en tu nombre, y en tu nombre echado demonios, y no hemos hecho en tu nombre muchos milagros?” Yo entonces les declararé: “Nunca os he conocido. Alejaos de mí, malvados.”
»El que escucha estas palabras mías y las pone en práctica se parece a aquel hombre prudente que edificó su casa sobre roca. Cayó la lluvia, se salieron los ríos, soplaron los vientos y descargaron contra la casa; pero no se hundió, porque estaba cimentada sobre roca.
»El que escucha estas palabras mías y no las pone en práctica se parece a aquel hombre necio que edificó su casa sobre arena. Cayó la lluvia, se salieron los ríos, soplaron los vientos y rompieron contra la casa, y se hundió totalmente.

Con estas palabras, un tanto inquietantes, termina el conocido sermón de la montaña, o discurso del monte. La intención de este final queda clara, se trata de avisar a los lectores, a nosotros, de que el Reino de Dios no se decide entre palabras bonitas y buenas intenciones, hay que ponerse manos a la obra, hay que complicarse la vida sudando y esforzándose.
La parábola de las dos casas, una construida sobre roca y la otra sobre arena, parte de una experiencia fácilmente comprensible y encierra dos enseñanzas, una muy humana y la otra específicamente cristiana. Podemos construir nuestra vida de dos maneras, como los hombres de la parábola. Podemos buscar la solidez o conformarnos con ir siempre a lo más fácil, a lo más cómodo. En cualquier caso, la parábola es muy sincera, las dificultades van a llegar, de una forma u otra. No se dice que la casa construida sobre roca pueda evitar los peligros, todo lo contrario, la lluvia, los vientos, el río desbordado arremeten contra una casa igual que contra la otra. El evangelio, una vez más, evita la ingenuidad y se muestra intensamente realista. No existe la vida sin problemas, que se desengañen los que sueñan con una situación constante de tranquilidad.
La diferencia entre una casa y otra no está en que reciba más o menos dificultades, o que estas sean más o menos fuertes. La diferencia está en aquello que no se ve, bajo tierra, en la solidez de los cimientos.
La enseñanza cristiana de la parábola la encontramos en las primeras palabras; trata de explicar qué significa para Jesús tener unos cimientos firmes y sólidos: «El que escucha estas palabras mías y las pone en práctica…» Dos actitudes son necesarias, escuchar y obrar, aprender de Jesús y poner manos a la obra. Jesús mismo se pone aquí como centro de una nueva enseñanza, la única que puede dar solidez a la vida. Por eso los cristianos no creemos en un conjunto de ideas, en un listado de conceptos o en un libro, por sagrado que sea; los cristianos creemos en una persona, en Jesús, que vino a enseñarnos cómo es Dios y en qué consiste la vida humana.
Esta parábola, como decíamos, está al final del discurso del monte, en el que hemos podido escuchar las palabras de Jesús y del que hemos aprendido actitudes fundamentales que pueden volver del revés la sociedad y el mundo (las bienaventuranzas, el amor a los enemigos, la confianza en Dios que nos cuida como un Padre…). Nos habíamos quedado con el buen sabor de boca de la enseñanza atractiva, arriesgada, fascinante, provocativa de Jesús… pero podríamos habernos quedado ahí, con los oídos encantados y los brazos cruzados. El discurso termina, pues, con un espolonazo para durmientes, con un pistoletazo de salida, con un «¡manos a la obra!»
Pero Jesús no es un predicador presuntuoso, no es un falso profeta ni un capitán Araña, que exige a otros lo que él no está dispuesto a dar. Jesús será el primero que llevará a término su propio mensaje, el que dará la vida amando a los enemigos, volviendo la sociedad del revés con su propia actuación. «Escuchar a Jesús» no es solo oír sus parábolas sino también contemplar, horrorizados, su muerte en la cruz y volverle a reconocer en la vida resucitada.

(Imagen sacada de: http://anairilandia.blogspot.com)

12 comentario en “¡Manos a la obra!

  1. Poco que añadir a tu completísimo comentario, excepto decirte lo mucho que me gusta 🙂
    Cuántas veces me he acordado del asunto de la casa edificada sobre arena y sobre roca, cuando hay gente que me comenta que «yo de niña creía en Dios pero al crecer y darme cuenta de en qué mierda de mundo vivimos me volví ateo». Triste responsabilidad, entonces, de los que educaron a esa persona en la fe, porque obviamente una concepción de la religiosidad infantil no se sostiene en un adulto. Las ciencias, las letras, la educación cívica y la educación sexual se imparten a la gente con distintas palabras y con distinta dificultad según la edad y experiencia que tiene. Si no queremos el mundo lleno de ateos que abandonaron a Dios porque la casa de su fe estaba construida sobre arena, con la religión debería hacerse lo mismo.

  2. Gran responsabilidad la que comentas de la educación en la fe. Yo pienso que la mayor responsabilidad la tienen los padres que educan a sus hijos, y no tanto porque les hablen de las cosas de la fe -que también hace falta-, sino porque sus hijos vean que la viven con sinceridad. No es necesario que todos los cristianos sean especialistas en teología, pero sí que intenten ser honrados en su creencia y en su vida.
    La segunda responsabilidad creo que es la de los catequistas, los curas, los que nos dedicamos a reflexionar la fe. Y también nuestra primera obligación es vivirla con la mayor sinceridad posible, además de aprender los diversos lenguajes con los que explicarla mejor.
    Sin embargo, creo que no hay que olvidar la enorme carga de libertad que supone la decisión de fe. He oído muchas veces a gente decir que no cree porque fulanito, que es cura, es un antipático, o porque menganito ha hecho tal o cual cosa… Me resultaría mucho más creíble si alguien me dijese que no cree porque no le da la gana y se dejase de excusas. Queremos ser libres ante todo, pero las decisiones libres que tomamos se las achacamos a otros.

    1. que razon tienes javi, yo tambien estoy harta de poner de excusa a todo el mundo para no hacer los deberes que nos corresponden. Si no son las personas que siempre hacen algo que no nos gustan… son las circunstancias, si no es otra cosa, siempre hay una buena excusa para no seguir a cristo. y la verdad es que la gente no le da la gana de hacerlo, porque es una postura muy comoda, para no reconocer nuestros fallos… le echamos la culpa a todo el mundo. No se quiere reconocer que los demas tambien son personas y cometen errores, ni tampoco que aunque el demonio tiente a traves de otras personas… la ultima palabra para caer en la tentacion la tenemos cada uno de nosotros, que con ayuda de dios venceremos.
      Estoy harta de oir eso de que como un cura es pederasta (con perdon para el presente que es buena gente) ya todos lo son, la iglesia es un asco, dios es malvado y por tanto no creo (cosa que jamas entendi creo en un dios malo pero no creo en ese dios, si crees que dios es malo crees en cios aunque pienses que es maldad) en dios . ¿Porque se le culpa a dios de los pecados de los suyos, cuando el nos invita y hace lo imposible para que seamos buenos?. ¿A que a nadie se le ocurriria culpar por ejemplo a un presidente del govierno por el asesinato que a cometido alguien de su pueblo?, se le culparia de la falta de leyes, pero nadie condenaria a ese presidente por un delito que el no a cometido, se condenaria al asesino. Entonces, ¿porque quieren condenar a dios por algo que el no hace, si no por algo que cometen sus seguidores?. que hayas personas malas no significa que dios lo sea, o que el catolicismo no sea bueno real, solo signifoca que las personas no hace caso de sus normas, y eso es culpa de quien las infrinje, no de quien las cumple.
      Cada vez que oigo algo como lo que mencionas… siempre respondo lo mismo, perosnas buenas y malas hay en todas partes, en todas las clases sociales, el bien y el mal existe, en nosotros esta seguir a uno u a otro. Tambien siempre digo que los catolicos religiosos o no religiosos son personas y como el resto de las personas del mundo, cometen errores, por muy buenas intenciones que se tengan…

  3. Me ha gustado tu comentario.Espero leerlo cada semana.
    Gandhi «admiraba» el sermón de la montaña y decia que su resistencia pacífica se apoyaba mucho en la doctrina de Jesús
    .Necesitamos detenernos en este sermón que retrata el alma de Jesucristo.»Admirar» sus palabras y su vida que le llevó a morir y resucitar por cada uno de nosotros.Claro que no basta el escuchar su mensaje,hay que poner en práctica su mensaje.Pero el «admirar» es un buen principio.»Admirar es contemplar con «estupor y agradecimiento» lo que Jesucristo hace por nosotros.

  4. Ahora si que comento un poco sobre el texto. A nivel personal, este es un texto que me asusta, y me hace reflexionar mucho, unas veces me hace preguntarme si estoy haciendo bien las cosas, y otras veces, simplemente me hace darme cuenta que voy por mal camino sobre todo a la hora de dirijirme a dios.
    Es que no basta con tener buenas intenciones y quedarnos solo en buenas intenciones, si no como muy bien has titulado el texto de hoy, hay que ponerse manos a la obra, esas buenas intenciones han de pasarse a echos, no vale con un «quiero (por dios, por el bien)hacer…» se empieza por el «quiero hacer…» pero a de continuarse con un «lo estoy haciendo YA y voy a continuar haciendolo» y lo que hagamos siempre con todo nuestro amor.
    Construyamos nuestra fe y amor, sobre la roca mas firme, y por favor, no no dediquemos a destruirla despues, que por muy firme que sea la roca y los cimientos, en nosotros esta mantenerla erguida y fuerte. Asi como en ayudar y velar por aquellos que la tienen sobre arena o incluso sobre el aire. Y es que se puede hacer tanto bien con un minimo esfuerzo… que ni nos lo imaginamos.
    Javi estoy con estelwen, completisimo comentario, los estas clavando ultimamente, te estan saliendo geniales. O a mi me encantan. Te estoy muy agradecida por animarme a comentar en este blog y a tenerte de amigo.
    p.d.: Perdon por sacarte los colores… pero es la verdad.
    Miguel Angel: bienvenido, yo tambien he admirado siempre a ghandi, el ademas respetaba mucho la religion cristiana, y decia algo así como que si todos los crisitanos hicieramos lo que dice nuestra religion seria estupendo.

  5. Bueno, qué miedo lo que dice Jesús. Yo me paso el día «Señor,Señor». Pero el día entero literalmente, así que el Evangelio me «toca» la moral. No sabría interpretarlo personalmente.
    Me parece muy acertado tu comentario, sobretodo eso de que «dos actitudes son necesarias, escuchar y obrar». Me consuela lo que dice el Señor. No es que no haya que decir «Señor ,Señor» sino que no todos los que lo dicen van bien. O sea que decirlo no es signo de ir mal del todo, por principio, aunque luego podemos acabar siendo los «alejados» y los «malvados». Lo que parece claro es que el «Señor, Señor» es previo y necesario. Sólo las obras sin relación a Dios, a un plan de Dios sobre el mundo, a una voluntad suya de amor, dejan vacío el sentido de la vida. sobre todo el sentido del dolor, y entonces, o se hunde todo o nos tapamos los ojos como muchos para no ver que no se sostiene. Veo que el Evangelio es una llamada de atención al que tiene fe, para que la fe no esté muerta, no sea hipócrita. Y una afirmación del «Señor, Señor» .Ay , ya me siento mejor!, aunque no sé si debería. Saludos.

  6. Gracias por vuestros comentarios. Como siempre digo, este blog lo hacéis grande los lectores.
    Yo también pienso que la lectura es exigente y que puede «dar miedo» o preocuparnos por la gran responsabilidad que supone. Pero por otra parte tenemos que leer las cosas en su contexto.
    Estamos ante el final del discurso del monte, que está muy bien construido en su conjunto; de hecho, Mateo ha sido el evangelio más valorado en la historia de la Iglesia precisamente por sus esfuerzos de ser equilibrado, de matizar y no quedarse solo en un extremo. Si leemos los fragmentos anteriores al texto de hoy (6,25 – 7,11, por ejemplo), nos vamos a encontrar con una llamada a la confianza, a no agobiarse, a vivir plenamente confiados en Dios, que es un Padre que siempre da cosas buenas a nosotros, sus hijos e hijas. Mateo sabe muy bien lo que se hace, solamente después de animar a la confianza puede ponerse exigente, y no antes, como por desgracia hacemos demasiadas veces los cristianos. Juan lo expresará de otra manera: «En esto consiste el amor: no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que él nos amó y nos envió a su Hijo» (1Juan 4,10). Solo después podemos responder a ese amor con el nuestro, por agradecimiento.

  7. que todo aquel que escuche las palabras de nuestro señor Jesús y las pone en practica pude compararse a un hombre sensato que edifico su casa sobre roca

  8. Dice Jesucristo que cualquiera (negro,blanco,indio,pobre,rico,etc.) que oiga su palabra, si quiere entrar al Reino de los cielos, que la ponga en práctica.Y que para entrar en su reino hay un sólo camino: Jesucristo es el camino,la verdad y la vida,y nadie va al Padre sino por Él. La élite del Reino consiste en tres personas: Padre, Hijo y Espíritu Santo. Pero la religión aumentó el número de personas: Las 10 mil vírgenes, San expedito,san Bartolomé, San Sipriano, San José, etc, etc,etc. En consecuencia, la religión no es trinitaria, sino multitudinaria, sabiendo que el camino no ese gentío, sino uno Jesucristo.Mucha semilla está al lado del camino, entre espinos o en pedregales, sólo hay una que está en tierra fértil. ¿Dónde estás tú?

  9. El Evangelio De Jesucristo La Religion La Volvio Estatua E imagenes En Cuadros, Sabiando Que Dios No Esta Muerto, Dios Esta Vivo & Es Real.Si Queremos en Realidad Practicarlo Debemos ir Olvidando EL Esquema mental de doctrina de Hombres PorQue Como Dice el Profeta Isaias De Labios Me Honran Pero es Su Corazon esta lejos de mi.

  10. @Guillermo: No estoy de acuerdo con la expresión «élite del Reino», ni con la oposición que haces entre trinidad y los santos. Me parece que mezclas cosas que no tienen que ver.
    @Meloo: ¿Y cómo se pueden olvidar los esquemas humanos, si somos humanos?

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